Quinta-feira, 26 Novembro, 2009

O ARTISTA E O CRÍTICO

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«É elementar que o artista não cria a realidade; vai buscar os materiais que se lhe oferecem, que lhe são comuns com os outros homens; na escolha deles residem o seu primeiro trabalho e a sua primeira prova; em seguida — e aqui temos a sua tarefa mais alta — tece um certo número de relações entre esses elementos; quanto mais amplas elas forem, de mais universal carácter e valor, tanto mais elevado será o poema; mas, até nos casos mais simples, surge com a obra um mundo novo, um mundo que não existia com tal arquitectura, com tal ordem. 
Se cabe ao poeta ou ao escultor criar um universo, cabe ao crítico criar um artista; dele também não existem, antes da empresa crítica, senão os elementos dispersos, os vários traços dos seus versos ou das suas estátuas; Fídias ou Milton só passam verdadeiramente a ser quando encontram Collignon e Macaulay; os Erasmos de dois autores diferentes são diferentes, como são diferentes as árvores de Cláudio Lorena e as árvores de Beruete; se quiséssemos entrar na carreira de colocar as artes em degraus poríamos o crítico no mais alto de todos: porque é a ele que compete a missão de criar o criador; tem, na arte, o trabalho que tomam para si o teólogo e o filósofo no mundo mais vasto do pensamento. Não temos nada a objectar a que o artista não ouça o crítico, embora, se esmiuçássemos, acabássemos por ter de reconhecer tal caminho como impossível; suponhamos que é sempre o contrário que se tem que dar: é o crítico quem deve seguir, com amorosa atenção, a fantasia do artista. Nada, portanto, de crítica normativa; só explicativa e ressoadora (como se tudo isto não incluísse sempre uma norma); faça o artista o que quiser, ninguém lhe dê conselhos, e se lhos derem ria o artista; a sua órbita depende da sua vontade; rume a que céus quiser e seja imprevisível.
Mas, como o crítico é também um artista, tem ele mesmo o direito de exigir que lhe não ponham barreiras, que o deixem ser à vontade juiz ou ampliador e que o expliquem depois, se quiserem; é ilógico impor limites ao crítico, quando se quebram esses limites em nome da liberdade de criação; ou um e outro os devem ter, e nesse caso o crítico pode ser pedagógico (que haverá não pedagógico?) e o artista tem de o escutar e seguir, ou se derrubam para todos e então nada de regras e manuais destinados aos críticos; a atitude a escolher é uma só: tudo o mais confusão e prosa inútil.»

Agostinho da Silva, in ‘Diário de Alcestes’

Publicado por Violeta Teixeira em 26/11 às 03:09 PM
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RAFAEL ALBERTI

Rafael Alberti Merello (El Puerto de Santa María, Cádiz, 16 de diciembre de 1902 - ibídem, 28 de octubre de 1999) fue un escritor español, especialmente reconocido como poeta, miembro de la Generación del 27. Está considerado uno de los mayores literatos españoles de la llamada Edad de Plata de la literatura española,[1] cuenta en su haber con numerosos premios y reconocimientos.
Tras la Guerra Civil Española se exilió debido a su militancia en el Partido Comunista de España. A su vuelta a España, tras el fin de la dictadura franquista, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1983 y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz en 1985.[2]
Biografía
Rafael Alberti nació en una familia de origen italiano que se dedicaba al negocio del vino en Cádiz. Tuvo una infancia despreocupada y libre de tutela hasta que es ingresado en el colegio de jesuitas San Luis Gonzaga del Puerto donde recibe una educación estricta y tradicional. La atmósfera asfixiante y la disciplina chocaban con el espíritu del joven que empezó a obtener malos resultados académicos, siendo expulsado en 1916 por mala conducta. No superó el cuarto año de bachillerato. En 1917 se traslada a Madrid con su familia. Rafael decide seguir su vocación de pintor demostrando gran capacidad estética para captar el vanguardismo de la época. Consigue exponer en el Salón de Otoño y en Ateneo de Madrid En 1920 muere su padre. Ante el cuerpo yaciente de su progenitor Rafael escribe sus primeros versos. Nace el Alberti poeta. Una afección pulmonar le obliga a desplazarse a la localidad segoviana de San Rafael, en la sierra de Guadarrama. En el retiro comienza a trabajar los versos que luego formarían “Marinero en tierra”. Reestablecido regresa a Madrid donde empieza a frecuentar la Residencia de estudiantes y se rodea de otros poetas. Conoce a Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y otros jóvenes autores que van a constituir el más brillante grupo poético del siglo XX.
En 1925 recibe el Premio Nacional de Literatura por “Marinero en Tierra” convirtiéndose en una figura preeminente de la lírica española.
En 1927, con ocasión del tricentenario de la muerte de Luis de Góngora, aquel grupo de poetas decide rendir un homenaje en el Ateneo de Sevilla al maestro del barroco español. Aquel acto supuso la consolidación de la llamada Generación del 27, protagonista de la edad de plata de la poesía española.
En los años siguientes Alberti sufre una crisis existencial debida a su delicada salud, sus penurias económicas y la pérdida de la fe. La evolución de su conflicto interior se manifiesta en su poesía de estos años. Prueba de fuego de la que renacerá con nuevas convicciones e ideales. Nace el Alberti comprometido con la política, en plena dictadura del general Primo de Rivera. Participa en revueltas estudiantiles, apoya el advenimiento de la II República y se afilia al Partido Comunista. Para él, la poesía se convierte en un arma necesaria para sacudir conciencias, una forma de cambiar el mundo.[3]
En 1930 conoce a María Teresa León con la que funda la revista revolucionaria “Octubre”. Viaja a la Unión Soviética donde asiste a una reunión de escritores antifascistas.
En 1936 estalla la Guerra Civil. Durante este periodo Alberti fue miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas junto con otros autores como María Zambrano, Ramón Gómez de la Serna, Miguel Hernández, José Bergamín, Rosa Chacel, Luis Buñuel, Luis Cernuda, Pedro Garfias, Juan Chabás, Manuel Altolaguirre entre otros. En su actividad, además de la propiamente cultural, se hicieron manifiestos, charlas y llamamientos contra el ascenso del fascismo que representaba el Ejército sublevado de Franco, así como la realización de boletines y publicaciones entre las que destacó El Mono Azul. Rafael Alberti colabora en salvar los cuadros del Museo del Prado de los bombardeos, acoge a intelectuales de todo el mundo que apoyaban a la República y llama a la resistencia del Madrid asediado recitando versos que se difunden hasta los frentes de batalla. Según algunos autores como César Vidal [4] , las actividades de la Alianza de Intelectuales Antifascistas eran, cuando menos, controvertidas [5] .
Tras la derrota republicana, Alberti y María Teresa León se ven obligados a exiliarse. Se trasladan a París hasta que el gobierno de Pétain les retira el permiso de trabajo por ser considerados comunistas peligrosos. En 1940 y ante la amenaza alemana, se trasladan a Chile acompañados por Pablo Neruda.
A partir de entonces Rafael Alberti vive un largo exilio que le llevará a Buenos Aires y Roma. No regresa a España hasta 1977, después de la muerte del general Franco. Ese año es elegido como diputado al Congreso en las listas del Partido Comunista, pero no tarda en renunciar al escaño porque lo que desea es estar en contacto con el pueblo.[6]
A partir de entonces asiste a recitales, conferencias y homenajes multitudinarios. No consiguió sillón en la Academia, pero obtuvo Alberti el mayor reconocimiento literario, el Cervantes, que se adjudicó en 1983. Antes había sido distinguido con galardones internacionales como el Lenin de la Paz (1965) y el premio Roma de Literatura (1991), además del Nacional de Teatro (1980). Renunció al otro gran galardón de las letras españolas, el Príncipe de Asturias, debido a su fuertes convicciones republicanas.

El 28 de octubre de 1999 murió en su casa de El Puerto de Santa María, en su pueblo natal. Sus cenizas fueron esparcidas en el mismo mar de su infancia, aquel que cantó en su obra “Marinero en Tierra”.La Poesía de Alberti
Cabe distinguir cinco momentos en la lírica albertiana: neopopularismo, gongorismo, surrealismo, poesía política y poesía de la nostalgia.
El primer ciclo de su poesía está constituido por Marinero en tierra, donde expresa su nostalgia por no poder disfrutar del mar de su tierra natal. En La amante (1926) refleja sus impresiones por distintos puntos de Castilla (Santo Domingo de Silos, Aranda de Duero, la Ribera del Duero, Burgos...) donde viajó con su hermano, representante de vinos y sus derivados. A esta obra le siguió El alba del alhelí (1927). El poeta se sitúa en la tradición de los Cancioneros, pero desde la posición de un poeta de vanguardia.
Rafael Alberti 1978.En un segundo momento, una nueva tradición sucederá a la cancioneril: la de Góngora. El resultado es Cal y canto (1929, pero escrito entre 1926 y 1927). El gongorismo está en la profunda transfiguración estilística a que se someten los temas. En este libro aparecen unos tonos sombríos que anticipan a Sobre los ángeles (1929, pero escrito entre 1927 y 1928).
Santiago Carrillo (izq.) junto a Rafael Alberti (der.), en 1977.Sobre los ángeles —que abre la tercera etapa; esto es, la surrealista— nace como consecuencia de una grave crisis personal y en el marco de la crisis estética general común entonces a todo el arte de Occidente. El clasicismo anterior salta deshecho y, aunque todavía el poeta recurra a formas métricas tradicionales, el versolibrismo irrumpe triunfante. Las características de este poemario son:
Densidad de las imágenes,
Violencia del verso,
Creación de un mundo onírico e infernal.
Es, seguramente, el libro mayor del poeta, que prolongará sus tonos apocalípticos en Sermones y moradas, escrito entre 1929 y 1930, para cerrar el ciclo surreal con el humor de Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos (1929), en donde se recogieron poemas dedicados a los grandes cómicos del cine mudo.
La identificación de conducta privada y pública, que puede ser considerada un rasgo definidor del surrealismo, se traduce en Alberti en una toma de posición ideológica cercana al comunismo, que lo conduce al ámbito de la poesía política, cuya primera manifestación es la elegía cívica Con los zapatos puestos tengo que morir (1930). Con el establecimiento de la Segunda República Española (1931), Alberti se escora hacia las posiciones del marxismo. Los poemas de estos años serán recogidos en Consignas (1933), Un fantasma recorre Europa (1933), 13 bandas y 48 estrellas (1936), Nuestra diaria palabra (1936) y De un momento a otro (1937), en un conjunto que el autor llamaría El poeta en la calle (1938). Hay que añadir la elegía Verte y no verte (1935), dedicada a Ignacio Sánchez Mejías. El ciclo es desigual, pero hay logros notables.
En el destierro, se inicia el último ciclo de Alberti. De la poesía no política cabe destacar Entre el clavel y la espada (1941); A la pintura (1948), retablo sobre los temas y figuras del arte pictórico; Retornos de lo vivo lejano (1952) y Oda marítima seguida de Baladas y canciones del Paraná (1953), vertebrados por el tema de la nostalgia, en los que el verso culto alterna con el neopopular, y con momentos de alta calidad, que reaparecen en Abierto a todas horas (1964) y en el primer libro «europeo», Roma, peligro para caminantes (1968). La última producción albertiana es muy copiosa, sin que falte el poeta erótico, como en Canciones para Altair (1988).
La obra dramática albertiana está integrada por El hombre deshabitado (1930), Fermín Galán (1931), De un momento a otro (1938-39), El trébol florido (1940), El adefesio (1944), La Gallarda (1944-45) y Noche de guerra en el Museo del Prado (1956), además de adaptaciones y algunas piezas cortas. Alberti comentaba en repetidas ocasiones que las principales exponentes teatrales del siglo XX y por quienes el sentía una gran admiración y respeto eran sin duda la mejicana María Tereza Montoya y la española Margarita Xirgú.
Obra poética
Marinero en tierra, M., Biblioteca Nueva, 1925 (Premio Nacional de Literatura).
La amante, Málaga, Litoral, 1926.
El alba de alhelí, Santander, 1927 (Edición privada de José María de Cossío).
Domecq (1730-1928). Poema del Ilmo. Sr. Vizconde de Almocadén, Jerez de la Frontera, Jerez Industrial, 1928.
Cal y canto, M., Revista de Occidente, 1929.
Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, publicado por primera vez en distintos números de La Gaceta Literaria, 1929.
Sobre los ángeles, M., CIAP, 1929.
El poeta en la calle (1931-1935), Aguilar, Madrid, 1978. Publicado por primera vez en Poesía (1924-1937).

Rafael Alberti 1977Consignas, M., octubre de 1933.
Un fantasma recorre Europa, M., La tentativa poética, 1933.
Poesía (1924-1930), M., Ediciones del Árbol( Cruz y Raya), 1935.
Versos de agitación, México, Edit. Defensa Roja, 1935.
Verte y no verte. A Ignacio Sánchez Mejías, México, N. Lira, 1935.
13 bandas y 48 estrellas. Poemas del mar Caribe, M., Manuel Altolaguirre, 1936.
Nuestra diaria palabra, M., Héroe, 1936.
De un momento a otro (Poesía e historia), M., Europa-América, 1937.
El burro explosivo, M., Edic. 5º Regimiento, 1938.
Poesías (1924-1937), M., Signo, 1938.
Poesías (1924-1938), Bs. As., Losada, 1940.
Entre el clavel y la espada (1939-1940), Bs. As., Losada, 1941. Dibujos de Rafael Alberti.
Pleamar (1942-1944), Bs. As., Losada, 1944.
Poesía (1924-1944), Bs. As., Losada, 1946.
A la pintura, Bs. As., Imprenta López (Edición privada).
A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1948), Bs. As., Losada, 1948.
Coplas de Juan Panadero. (Libro I), Montevideo, Pueblos Unidos, 1949 (2ª edición ampliada). Dibujos de Toño Salazar.
Buenos Aires en tinta china, Bs. As., Losada, 1952. Dibujos de Attilio Rossi.
Retornos de lo vivo lejano, Bs. As., 1952.
A la pintura (1945-1952) 2ª edic. aumentada, Bs. As., Losada, 1953.
Oda marítima seguido de Baladas y canciones del Paraná (1953), Bs. As., Losada, 1953.
Balada y canciones del Paraná, Bs. As., Losada, 1954.
Sonríe China, Bs. As., Jacobo Muchnik, 1958 (en colaboración con María Teresa León).
Poemas escénicos, Bs. As., Losada, 1962 (2ª edic. ampliada y bilingüe español/italiano).
Abierto a todas horas, M., Afrodisio Aguado, 1964.
El poeta en la calle (1931-1965), París, Librairie du Globe, 1966 (Recopilación de toda la poesía social de Alberti).
Il mattatore, Roma, Eutro edit, 1966.
A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1967) 3ª edic. aumentada, M., Aguilar, 1968 (Prólogo de Vicente Aleixandre).
Roma, peligro para caminantes, México, Joaquín Mortiz, 1968 (2ª edición aumentada- Málaga- Litoral- 1974).
Los 8 nombres de Picasso y no digo más que lo que no digo, B., Kairós, 1970.
Canciones del Alto Valle del Aniene, Bs. As., Losada, 1972.
Disprezzo e meraviglia (Desprecio y maravilla), Roma, Riuniti, 1972 (Bilingüe italiano-español. Antología con poemas inéditos).
Maravillas con variaciones acrósticas en el jardín de Miró, B., Polígrafa, 1975.
Coplas de Juan Panadero (1949-1977), M., Mayoría, 1977.
Cuaderno de Rute (1925), Málaga, Litoral, 1977.
Los 5 destacagados, Sevilla, Calle del Aire, 1978.
Fustigada luz, B., Seix Barral, 1980.
Versos sueltos de cada día, B., Seix Barral, 1982.
Golfo de Sombras, M., Villamonte, 1986.
Los hijos del drago y otros poemas, Granada, Diputación, 1986.
Accidente. Poemas del Hospital, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
Cuatro canciones, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
El aburrimiento, 1988.
Canciones para Altair, M., Hiperión, 1989.

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LO QUE DEJÉ POR TI

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.

Rafael Alberti

Publicado por Violeta Teixeira em 26/11 às 02:29 PM
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Terça-feira, 24 Novembro, 2009

LA PEINTURE

Imagem ilustrativa da autoria de Henri Toulouse Lautrec

«La peinture, c’est comme la merde ; ça se sent, ça ne s’explique pas.»

Henri de Toulouse-Lautrec

Publicado por Violeta Teixeira em 24/11 às 11:24 AM
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HENRI TOULOUSE LAUTREC - EFEMÉRIDE

Imagem ilustrativa da autoria de Henri Toulouse Lautrec

Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec Monfa (Albi, 24 de Novembro de 1864 — Saint-André-du-Bois, 9 de Setembro de 1901) foi um pintor pós-impressionista e litógrafo francês. Conhecido por pintar a vida boêmia de Paris do final do século XIX, ele mesmo um boêmio que faleceu precocemente aos 36 anos de sífilis e alcoolismo. Trabalhou por menos de 20 anos mas deixou um legado artístico importantíssimo, tanto no que se refere à qualidade e quantidade de suas obras, como também no que se refere à popularização e comercialização da arte. Toulouse-Lautrec revolucionou o design gráfico dos cartazes publicitários, ajudando a definir o estilo que seria posteriormente conhecido como Art Nouveau.
Biografia
Nascido na nobreza francesa, possuía uma linha de ancestrais de nomes aristocráticos. Seu pai era o Conde Alphonse de Toulouse-Lautrec-Monfa, Alf para os amigos, e sua mãe Adéle Tapié de Céleyran. Queriam seus pais que o filho seguisse com esmero o mesmo caminho nobre de toda a sua família, tanto materna quanto paterna.Toulouse-Lautrec sofria de uma doença desconhecida em sua época. Certamente uma distrofia poli-hipofisária, ou seja, um desenvolvimento insuficiente de certos tecidos ósseos. Sofreu dois acidentes em sua juventude e acaba fraturando o fêmur esquerdo (aos 12 anos) e direito (aos 14 anos) respectivamente. Os ossos mal soldados param de crescer e fazem com que Henri não ultrapasse a altura de 1,52 m, tornando-o um homem com corpo de adulto mas com pernas curtas de menino.[1] Porém, o jovem não se deixava abater por tal infortúnio. Em seus longos períodos de cama, Toulouse-Lautrec fazia desenhos e pintava aquarelas, abrindo espaço para seu incrível talento que ainda se desfraldaria.Aos dezesseis anos, foi estudar pintura com Léon Bonnat, professor rígido que não o agradava. Logo depois foi estudar com Fernand Cormon, cujo estúdio ficava nas ladeiras suburbanas de Montmartre, em Paris. É lá que Lautrec descobriu a inspiração que lhe faltava. Mudou-se para aquele bairro de má fama e encontrou seu lugar entre trabalhadores, prostitutas e artistas de caráter duvidoso. Começava sua nova vida
Boemia
Frequentador assíduo do Moulin Rouge e outros cabarés, o pequeno nobre acaba se acomodando muito bem naquele ambiente tão estranho que seus pais nunca aceitaram em ter o filho. O tema principal das pinturas de Toulouse-Lautrec era a vida boêmia parisiense, que ele representava através de um desenho que lembra a espontaneidade do desenho satírico de Honoré Daumier, e uma composição dinâmica que poderia ter sido influenciada pela fotografia e as gravuras japonesas, dois fatores de grande importância cultural no fim do século XIX
Era atraído por Montmartre, uma área de Paris famosa pela boemia e por ser antro de artistas, escritores, filósofos. Escondido no coração de Montmartre estava o jardim de Pere Foret onde Toulouse-Lautrec pintou uma série de óleos sobre tela ao ar livre de Carmen Gaudin (a modelo ruiva que aparece no quadro “A Lavadeira” de 1888). Quando o cabaré Moulin Rouge abriu as portas ali perto, Toulouse-Lautrec foi contratado para fazer cartazes. Posteriormente ele passou a ter assento cativo no cabaré, onde suas pinturas eram expostas. Nos muitos conhecidos trabalhos que ele fez para o Moulin Rouge e outras casas noturnas parisienses estão retratadas a cantora Yvette Guilbert, a dançarina Louise Weber, mais conhecida como a louca e cativante La Goulue("A Gulosa"), a qual criou o cancan francês, e também a mais discreta dançarina Jane Avril.
Terremoto
A invenção do coquetel “Terremoto” (Tremblement de Terre) é atribuida à Toulouse-Lautrec. É uma mistura potente de 1/2 parte de absinto e 1/2 parte de conhaque, servido em copo de vinho sobre cubos de gelo ou batido com gelo em coqueteleira. [2]
Trabalho e Arte
Testemunha da vida noturna de Montmartre, Henri não apenas faz pinturas, como também cartazes promocionais dos cabarés e teatros, fazendo-se presente na revolução da publicidade do século XIX, onde a arte deixa de ser patrocinada e financiada apenas pela Igreja e os nobres, para ser comprada e utilizada pelo comércio crescente gerado pela revolução industrial. O cartaz litográfico colorido é uma nova ferramenta de divulgação de locais de lazer parisienses. Trilhando o caminho de Jules Chéret, assim como Alfons Mucha, Toulouse-Lautrec revolucionou o design gráfico dos cartazes, definindo o estilo que seria conhecido como Art Nouveau.
O dom artístico de Lautrec é bastante reconhecido, tanto pelos seus amigos da classe baixa quanto por críticos de arte. Participa do Salão dos Independentes em Paris, da exposição dos Vinte e das galerias de Boussod e Valadin.
Estilo
Troupe de Mlle Elegantine (cartaz de 1896)Sua habilidade em capturar as pessoas em seu ambiente de trabalho, com a cor e o movimento da pululante e opulenta vida noturna porém sem o glamour. Usava muito vermelho, em geral de maneira contrastante, usava o cabelo cor de laranja e a cor verde limão para traduzir a atmosfera elétrica da vida noturna. Era um mestre do contorno, podia retratar cenas de grupos de pessoas onde cada pessoa é individual (e na época podia ser identificada apenas pela silhueta). Frequentemente ele aplicava a tinta em uma estreita e longilinea pincelada, deixando a base (papel, tela) ou o contorno aparecer. Sua pintura é gráfica por natureza, nunca encobria por completo o traço forte do desenho. O contorno simples era a “marca registrada” de Lautrec desde o início da carreira como designer de cartazes. Não pintava sombras. Sua pinturas sempre incluiam pessoas (um grupo ou um individuo) e não gostava de pintar paisagens.[3] O papel usado para os cartazes frequentemente era amarelo.[4] [5] Apesar da litografia colorida de seu tempo poder acomodar dezenas de cores em um só cartaz, Lautrec geralmente escolhia apenas 4 ou 5, as vezes 6, raramente 6 cores. Ao invés de usar uma multiplicidade de cores, Henri preferiu criar seus efeitos com justaposições e modulações delicados.[6]
Os últimos anos
Exame na Faculdade de Medicina 1901.Em 1899, a vida desregrada e o excesso de álcool finalmente cobram seu preço do artista. Lautrec sofre de crises e é internado numa clínica psiquiátrica. Ao sair é constantemente vigiado para que não beba e não volte a frequentar os bordéis, vigilância que ele consegue burlar. Sua saúde vai-se deteriorando cada vez mais, até que em 1901 não é mais capaz de viver sozinho. Henri despede-se de Paris com a certeza de que está com os dias contados. Sofre ataques de paralisia e quase não consegue mais pintar.
Em 9 de Setembro de 1901, Henri de Toulouse-Lautrec morre nos braços de sua mãe, no Castelo de Malromé, perto de Bordeaux, às duas horas e quinze minutos da manhã.
Legado
Estima-se que Lautrec tenha pintado mais de 1000 quadros à óleo (737 estão catalogados), feito mais de 5000 desenhos (275 aquarelas, 5084 desenhos catalogados) e por volta de 363 gravuras e cartazes.[7][8] Seu trabalho pode ser dividido em periodos: pinturas e desenhos até 1888, entre 1888 e 1892, entre 1893 e 1896, entre 1897 e 1901 e os cartazes.

Origem: Wikipédia, a enciclopédia livre.

Publicado por Violeta Teixeira em 24/11 às 11:01 AM
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AS «COCOTTES» DOS «CABARETS»…

Imagem ilustrativa da autoria de Henri Toulouse Lautrec

Centenas de cachimbos, da colecção
Legada pelo meu bisavô, elevam-se da
Consola, velha de séculos, com rasgos
De um rebeldismo raríssimo e «raffiné».

Anunciam música e dança,
No tom uníssono da velha
Da ama do meu bisavô.

O piano move-se, e, lesto, se coloca
No centro do salão. Dos dedos de um
Jovem músico, opiómano, e corcunda,
Nascem canções dos cafés - concerto.

Dançam os cachimbos. Dançam alados, com
«Papillons» no pescoço e, das suas bocas, rubras,
Soltam-se girândolas de fogo, tão brilhantes
Como, nos cortinados, os brasões.

Prosseguem as danças, os ágeis cachimbos,
Dentro do meu tormento lascivo, sentada
Na poltrona das mais iníquas exclusões.

As «cocottes dos cabarets», de Toulouse- Lautrec,
Essas, fumam, sedutoras, os fins áureos do século.

Violeta Teixeira, in AFLUENTES LUNARES, Prémio Literário Afonso Lopes Vieira, 1ºedicão- 2000, co-edicão Magno Edições/ Câmara Municipal de Leiria, 2001

Publicado por Violeta Teixeira em 24/11 às 10:48 AM
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Segunda-feira, 23 Novembro, 2009

«NA CASA DA POESIA»

http://img99.imageshack.us/i/jacekyerka19zm7.jpg/

«Quando o tempo nos vai comendo com o seu relâmpago quotidiano decisivo, as atitudes fundadas, as confianças, a fé cega se precipitam e a elevação do poeta tende a cair como o mais triste nácar cuspido, perguntamo-nos se já chegou a hora de envilecermos. A hora dolorosa de ver como o homem se sustém a puro dente, a puras unhas, a puros interesses. E como entram na casa da poesia os dentes e as unhas e os ramos da feroz árvore do ódio. É o poder da idade, ou proventura, a inércia que faz retroceder as frutas no próprio bordo do coração, ou talvez o «artístico» se apodere do poeta e, em vez do canto salobro que as ondas profundas devem fazer saltar, vemos cada dia o miserável ser humano defendendo o seu miserável tesouro de pessoa preferida? Aí, o tempo avança com cinza, com ar e com água! A pedra que o lodo e a angústia morderam floresce com prontidão com estrondo de mar, e a pequena rosa regressa ao seu delicado túmulo de corola. O tempo lava e desenvolve, ordena e continua.E que fica então das pequenas podridões, das pequenas conspirações do silêncio, dos pequenos frios sujos da hostilidade? Nada, e na casa da poesia não permanece nada além do que foi escrito com sangue para ser escutado pelo sangue.»

Pablo Neruda, in “Nasci para Nascer”

Publicado por Violeta Teixeira em 23/11 às 02:57 AM
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JOAN VINYOLI

http://www.leluminarie.it/wp-content/uploads/2006/07/ombra.jpg

Joan Vinyoli i Pladevall (Barcelona, 3 de julio de 1914- 30 de noviembre de 1984) fue un poeta de Cataluña, España
En 1974 fue galardonado con el Premio Lletra d’Or por I encara les paraules. Ha sido galardonado en dos ocasiones con el Premio de la Crítica de poesía catalana por Ara que és tard (1976) y Passeig d’aniversari (1984). Por esta última obra, en 1985 obtuvo también el Premio Nacional de Poesía.
En 1982 se le otorgó la Cruz de Sant Jordi, concedida por la Generalidad de Cataluña.
Premios
• Premio Nacional de Poesía, por Passeig d’aniversari. (1985)
• Primer desenllaç. Ed. Residencia de Estudiantes, 1937.
• De vida i somni. Ariel, 1948.
• Les hores retrobades. Els llibres de l’Óssa Menor, 1951.
• El Callat. Els llibres de l’Óssa Menor, 1956.
• Realitats. Els llibres de l’Óssa Menor, 1963.
• Tot és ara i res. Edicions 62, 1970.
• Encara les paraules. Edicions 62, 1973.
• Ara que és tard. Edicions 62, 1975.
• Poesia completa 1937-1975. Ariel, 1975.
• Vent d’aram. Proa, 1976
• Llibre d’amic. La Gaya Ciencia, 1977.
• El griu. La Magrana, 1978.
• Obra poética 1975-1979. Ed. Crítica, 1979.
• Cercles. Barcelona: Edicions 62, 1980.
• A hores petites. Ed. Crítica, 1981.
• Antologia poètica. Proa, 1981.
• Domini màgic. Ampurias, 1984.
• Passeig d’aniversari. Ampurias, 1984.
• Cants d’Abelone. Ampurias, 1987.
• Obra poètica completa. Col.lecció Clàssics Catalans. Edicions 62 - Diputación de Barcelona, 2001.
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PASCAL
Quan de vegades entro,
a poc a poc, a la petita casa
de mi mateix,
amb pas humit, a fil de matinada,
deixant a fora els arbres expectants,
un tremolor d’herba tocada
per l’esbatec del primer vent del dia,
vagits de llum,
m’adono prou
de quin desordre hi ha, quina remor,
quin moviment d’entrades i sortides
inútils, que el celler està buit
-car hom beu molt-, de restes de vianda
ja freda als plats -car hom menja a deshora,
de pressa i malament-,
que el vell fogó vessa de cendres
anteriors de focs que s’extingiren
fa molt de temps, però que no permeten
al nou cremar bé.
I mentre sec al balancí, d’esquena al dia,
penso que és hora, tal vegada,
de canviar els costums i que he d’emprendre
reformes radicals.
No sé quines, però,
car les parets estan molt primparades,
el sostre foradat, i les esquerdes
són tantes que el difícil és veure
què falla més.
No em val llavors de dir-me, recordant
glòries antigues, fetes
d’amor, les flors en un jardí, recapte
de vida i mort ensems,
que jo sóc flama
d’un ardor que no cessa,
que en mi reneix Orfeu i que he dreçat
l’arbre del cant fins a l’orella casta
d’Eurídice dient: tremolo de mirar-te,
com diré mai el teu encís?;
car temo, quan estic
així de sol i fred i desganat,
que per molt que em proclami
del costat de la vida,
quan sobre el mar llisca la barca
dominical i cau verticalment,
ferint-me, el llamp d’Apol.lo,
i una calitja d’or tremola
devant els ulls,
que en ser que em trobi dins el llit
de les darreres núpcies,
m’espantaré del fred que ha d’arribar-me
quan les cuixes de gel em tocaran,
i que em faré enrera de tot,
covardament, com l’atrapat
en una gran mentida,
i que tot jo tremolaré
i no sabré cap on girar-me
ni què invocar.
No crec en els beuratges
ni tampoc en els altres
consols.
Altra vegada sóc
quan baixo lentament al soterrani
de la petita casa
de mi mateix.

Joan Vinyoli

Publicado por Violeta Teixeira em 23/11 às 02:28 AM
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Sábado, 21 Novembro, 2009

O VAZIO

Imagem ilustrativa da autoria de Pablo Picasso

http://www.allposters.com/-sp/Blue-Nude-c-1902-Posters_i96739_.htm

O vazio é um rio que, por mais que flua lento e silente,
Guarda luas crescentes, decrescentes, novas ou cheias;
Guarda jangadas de seres ausentes, de pétalas murchas
Ou mortas, areias minúsculas de renúncias nobres,
Mas condenadas a cheias, a enxurradas de desesperos
Ásperos. Guarda teias negras, tecidas em teares íntimos,
Durante noites intérminas. Guarda cardumes de escamas,
Sonhadas nacaradas, como pérolas; antozoários cobiçados,
Por dedos infectos. Guarda esqueletos de ideias trucidados,
Pendurados em cabides nunca vistos, mas ostensivamente
Exibidos, perante olhos cegos de medos. Guarda fetos
Abortados, presos a placentas de amor e de ressentimentos.
Enfim, o rio fluí, e nada escapa à sua guarda. Nada! Nada!
E, se alguma flor vem à tona, faz-se, num ápice, em rostos
Ou em corpos, quer pálidos, quentes ou cálidos, de poemas.

Violeta Teixeira, inédito

Publicado por Violeta Teixeira em 21/11 às 12:16 AM
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Sexta-feira, 20 Novembro, 2009

VAZIO

Imagem ilustrativa da autoria de Georges Braque

«O vaso dá uma forma ao vazio e a música ao silêncio»

Georges Braque

Publicado por Violeta Teixeira em 20/11 às 11:56 PM
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MORAL

http://www.allposters.com/-sp/Shoot-the-Wad-Posters_i2114531_.htm

«O comportamento moral implica sempre um juiz e a memória nele desse nosso comportamento. Assim se admite a nossa responsabilidade perante outrem e a ideia de que nesse outrem perdurará a memória de nós pelos séculos. Ora o que é que significa hoje o comportamento dos que viveram há cem anos? e há mil? Quando Deus se dava ao luxo de existir, ele garantiria a memória do que fomos. Mas agora que ele desistiu? E todavia a ordem moral continua. O «se Deus não existe tudo é permitido» de Dostoievski é perfeitamente ilusório. Nós construímos a nossa moral como se ela existisse. Alguma coisa portanto deve persistir perante a qual nos comportamos. Os homens célebres compreende-se. Mas o comum dos mortais? Será a «consciência» um hábito? Teremos nós a vocação da imortalidade para agirmos dentro dela? Perante quem nos comportaríamos numa ilha deserta com a certeza absoluta de que ninguém saberia dos nossos actos? Que é que persiste de nós após a morte para nos julgarmos vivos então e podermos envergonhar-nos do mal que tivéssemos praticado? Toda a nossa vida é tecida de ilusão. E nada em nós consente que a dissipemos. Mas o próprio animal tem um comportamento que pode prejudicá-lo e de que não abdica. Dois galos que se combatem até à morte obedecem a um código em que não há Deus nem juízos morais. A ética é assim um absurdo sem a mínima justificação. Mas a vida também a não tem. Dizemos assim que a moral é imperiosa e injustificável.»

Vergílio Ferreira, in ‘Conta-Corrente IV’

Publicado por Violeta Teixeira em 20/11 às 10:56 PM
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Quinta-feira, 19 Novembro, 2009

TOMBAM-SE-ME OS TELHADOS

Registo fotográfico da autoria de Jorge Dias, Olhares.com

http://olhares.aeiou.pt/pelourinho__sec_xvi___vila_da_rua_foto802072.html
Pelourinho- séc. XVI - Vila da Rua

Tombam-se-me, retumbantes, todos os telhados
Da tolerância, onde, ferida, me agasalho. Rumo,
Com destino traçado, nos ombros alquebrados,
À Praça do Pelourinho. Um manto, de um azul
Purpurino, veste as ruas languescentes. Ratos nédios
Saem dos canos de esgoto e voltam a ser engolidos
Por excrementos e lamas. Vultos, vestidos do escuro,
Da madrugada inicianda, sob chuva miúda, caminham
Cambaleantes, pelo espaço que percorro. Sopra
Um vento, que não logra rasgar as nuvens. O medo
Anda à solta pelos escombros dos pulsos roxeados.
Subitamente, tropeço num arame farpado, que segurava
Uma porta. Com pernas a sangrar, escorrego no lajedo
Esburacado, e, a custo, me levanto, não vá chegar
A tempo ao encontro traçado nas veias, com facas
Afiadas, à Praça, fatídica, do Pelourinho secular.
Abro, firmemente, as pálpebras, para romper o negrume.
Abro-as até o olhar doer, porque as pernas, essas, esqueceram
Golpes e sangue escorrente. Procuro num bolso uma «beata»,
Para aquecer a boca, para o fogo oferecer-me fumos
De esquecimentos, amortalhados bem no fundo da mente.
O mesmo manto azul purpurino veste as ruas languescentes.
Parece-me que o tempo se faz eterno, como o Pelourinho.
Agora, alucinada, os vultos caminhantes são os carrascos
De outrora. Quebra-se-me o destino traçado, e resta-me,
Tão-somente, dar por findo, ou adiado, o curso do poema.

Violeta Teixeira, inédito

Publicado por Violeta Teixeira em 19/11 às 12:18 AM
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«O QUE SE SENTE NÃO SE CONSEGUE DIZER»

Trabalho fotográfico de Luísa Abreu, Olhares.com

«O que habitualmente se sofre (se sente) não se pode contar. Não é só porque isso é normalmente ridículo (porque a grande maior parte do que se pensa e sente é ridículo) e só o que é grande é que cai bem e vale portanto a pena dizer-se. É que o dizer-se altera o que se diz. O sentir é irredutível ao dizer. Só o estar sofrendo diz o sofrer. Na palavra ninguém o reconhece ou reconhece-o de outra maneira, essa maneira em que já o não reconhece o que o conta. Mas dizia eu que a generalidade do que se pensa, sente, é ridícula. São raros os momentos de «elevação». A quase totalidade do tempo passamo-la distraídos, alheados em ideias sem interesse, nascidas de coisas sem interesse, as coisas que vai havendo à nossa volta ou no nosso divagar imaginativo ou que nem sequer chega a haver porque há só a abstracção total no quedarmo-nos pregados às coisas que nem vemos nem nos despertam ideia alguma e estão ali apenas como ponto de fixação do nosso absoluto vazio interior.»

Vergílio Ferreira, in ‘Conta-Corrente 1’

Publicado por Violeta Teixeira em 19/11 às 12:05 AM
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Quarta-feira, 18 Novembro, 2009

BELEZA

Imagem ilustrativa da autoria de Gustav Klimt

«O belo é o superlativo de todos os superlativos da sensação, do afecto e do pensamento.»
Bonald , Louis

«Louis-Gabriel-Ambroise, Visconde de Bonald (2 de outubro de 1754 - 23 de novembro de 1840) foi um filósofo francês adversário do iluminismo e da teoria política em que se baseou a Revolução Francesa. Juntamente com de la Mennais no domínio da filosofia, Joseph de Maistre na religião, Ferdinand d’Eckstein na história, Louis de Bonald é considerado, no domínio da filosofia política, como um dos expoentes máximos da filosofia católica contra-revolucionária.»

Publicado por Violeta Teixeira em 18/11 às 11:55 PM
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ABRO, INDECISA E TRISTE…

Trabalho fotográfico da autoria de Violeta Teixeira/Pandora, Olhares.com

http://olhares.aeiou.pt/a_mitica_femina_pandora_louca_no_foto3226187.html

Abro, indecisa e triste, uma gaveta secreta,
Cuja chave havia perdido no bolso roto
Do desvivido. Faço-o, com gestos de ritos
Sacros, como se a gaveta fosse de uma
Igreja desafecta e eu fosse crente em algum deus,
E temesse o ser herética. Indeciso-me.
Abro, apenas, uma pequena fresta, com dedos
Trémulos, mas a gaveta, sem fundo, tomba,
Retumbante, nas lajes exangues do pretérito
Perfeito. Ajoelho-me. Uma poça de sangue
Ramifica-se, penetra nas gretas exíguas
Das lajes, votadas ao desprezo das águas
Do tempo, ainda que imaculadas. Magoada,
Esboço um gesto arrependido, quase penitente.
Embora rarefeito o ar do olhar, consigo ver,
Esparsos, insectos secos, mumificados.
Por que terei aberto a gaveta dos desafectos?

Violeta Teixeira, inédito

Publicado por Violeta Teixeira em 18/11 às 11:27 AM
Categoria • Poesia • (2) Comentários

Segunda-feira, 16 Novembro, 2009

« O HOMEM - UMA FERA DOMESTICADA»

Trabalho fotográfico da autoria de Fernando Alves, Olhares.com.
http://olhares.aeiou.pt/tigre_foto3209624.html

«É preciso ler histórias de crimes e descrições de situações anárquicas para saber do que o homem é realmente capaz no que diz respeito à moral. Esses milhares de indivíduos que, diante dos nossos olhos, empurram-se desordenadamente uns aos outros no trânsito pacifíco devem ser vistos como tigres e lobos, cujos dentes são protegidos por fortes focinheiras.

Arthur Schopenhauer, in “A Arte de Insultar"»

Publicado por Violeta Teixeira em 16/11 às 02:48 AM
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